Sea cual sea el deporte que practiques, desde el ciclismo, al esquí, pasando por los deportes urbanos. Nuestros músculos hay veces que se resiente por el esfuerzo y se vuelven inactivos o se paralizan

Cuando un músculo que está entrenado se vuelve inactivo debido a una inmovilización del mismo, se inician cambios importantes dentro de este músculo en cuestión de horas. Durante las primeras 6 horas, el ritmo de síntesis de proteínas comienza a descender, y debido a esto comienza a reducirse el tamaño del tejido muscular. La atrofia se produce por falta de utilización del músculo y es el resultado de la pérdida de proteínas musculares que acompañan la inactividad. 

Durante la primera semana es cuando el deterioro es más espectacular, siendo de un 3-4 % por dia. Cuando se vuelve a la actividad, los músculos pueden recuperarse de una forma totalmente normal. El periodo de recuperación es sustancialmente más prolongado que el periodo de inmovilización, pero es más corto que el periodo de entrenamiento original. Para impedir las pérdidas de fuerza, el entrenador personal debe establecer programas básicos de mantenimiento para facilitar una tensión suficiente a los músculos a fin de mantener los niveles existentes de tuerza, permitiendo al mismo tiempo una reducción en cualquiera de los parámetros del entrenamiento:  Intensidad. Duración. Frecuencia.

En tiendafitnes.net nos dicen que levantar pesas no sólo construye músculos, sino también los huesos, que ganan en fuerza y grosor. La revista Weight Watchers, muestra un estudio realizado con tres grupos de personas: un grupo se entrenó a base de carrera, otro con pesas y el tercer grupo (de control) no practica ninguna actividad física. Transcurridos cinco meses, el grupo de control y el grupo que entrenó con la carrera no mostraron mejoría significativa de la densidad ósea, lo que si se conseguía con el grupo que entrenó la fuerza con pesas. El ejercicio de este tipo, por tanto, se convierte en uno de los más indicados en edades avanzadas para remediar la osteoporosis (pérdida de densidad ósea), considerada hasta ahora como consecuencia natural del envejecimiento. 

Control del peso y pérdida de grasa De todos es sabido que el entrenamiento cardiovascular junto con una dieta equilibrada es la herramienta ideal para perder peso, pero lo que no saben muchas personas es que además también se hace indispensable el entrenamiento de la fuerza para poder establecer un plan totalmente efectivo. Los ejercicios de fuerza pueden ser la clave para perder grasa y mantener el peso ideal debido a que elevan el metabolismo basal (metabolismo en estado de reposo). Todo esto es debido a que el entrenamiento de la fuerza aumenta el tejido muscular, el cual presenta mayores requerimientos de energía que el tejido graso, por ser metabólicamente más activo. Por tal motivo, las personas que entrenan la fuerza consumen diariamente un mayor número de calorías. Algunas investigaciones realizadas han demostrado que desarrollando 1,5 kg de tejido muscular se incrementan las tasas del metabolismo basal en un 7.% y los requerimientos calóricos diarios en un 15 %, aproximadamente.

Por andresmj

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